sábado, 6 de septiembre de 2008

Mi primera vez...


El día de ayer, platicando con mi tía, recordé mi primera vez… sip, la primera y única vez que me fui “de pinta” en la secundaria…

Fue por el año de 1994, era una pequeñuela de 14 años, y aunque la escuela no me quedaba muy lejos, el transporte escolar pasaba a recogerme cada mañana en la puerta de mi casita a las 6:30 en una combi amarilla; a esa hora solo íbamos chavos de secundaria, nos dejaban en la escuela en punto de la hora de entrada y la combi se volvía a ir en busca de los chamacos de primaria.

Un buen día de diciembre, íbamos como 12 chavitos, entre ellos tres monas de mi salón y yo, hacía mucho frío así que mientras comenzaban las clases esperamos dentro del vehículo, ah! pero lo que es la ociosidad… planeamos irnos de pinta, si si, ahí frente a la puerta de la escuela, con la monjita parada recibiendo a los alumnos.

El plan A (y único plan) era escondernos bajo los asientos, ya que el conductor no estaba y la monjita estaba muy concentrada en lo suyo, a pesar de ya habernos visto y hasta saludado, cuando el transporte se hubiera alejado de la escuela, salir de nuestro escondite y hacer cómplice al driver y lograr que nos dejara en algún lugar… ¿dónde?, pues ni idea teníamos pero eso nos valía gorro en ese momento, así como el hecho de haber juntado 50 pesotes entre las cuatro, mismos que no nos iban a alcanzar para ni madres según lo que teníamos en mente.

Y así sucedió, nos escondimos, y el vehículo arrancó, después de cómo 5 minutos salimos y obviamente el cuate se asustó, yo creo que porque lo iban a supercagotear por no habernos dejado en la escuela, el caso es que, pasado el susto, hasta nos sugirió lugares a dónde ir y la opción fue ir a desayunar en un centro comercial, hasta nos dejó en la parada del autobús que nos llevaría a ese lugar.

Pues íbamos las 4 sentadas planeando lo que haríamos y el regreso a la escuela, cuando en una avenida que está muy cerca de mi casa hace parada el autobús y suben dos señoras, una de ellas… era mi mamá, el autobús no llevaba muchos pasajeros, así que no pude esconderme, sólo intentar que no me reconociera agachándome para taparme la cara, caray… sin palabras…

Obviamente mi madre me reconoció de inmediato, se acercó y me tocó el hombro y me dijo: “y… a dónde ibas?” noooooooooooo!!!!! los chones me dieron como mil vueltas!!! pero lo peor no fue eso sino que le di la respuesta más pendeja que jamás se me hubiera ocurrido en toda la vida: “no sé”… a lo que ella contestó “mmm… pues yo si sé, vas conmigo”, casualmente iba para el mismo lugar a donde yo iba a ir con las otras 3, quienes por cierto en la primera oportunidad que tuvieron se bajaron del bus las cabronas, me dejaron ahí sola con mi mamá cuestionándome, éramos un equipo, dijimos que si agarraban a una, nos agarraban a todas, muy solidarias nosotras, y pues yo no vi el apoyo así que cuando mi mamá me preguntó sus nombres se los di completitos, yo sabía que mi mamá hablaría a la escuela para avisar que nos había encontrado paseando por la ciudad en horas de clase y con el uniforme puesto, que por cierto era bastante incómodo.

Dicho y hecho, después de haberme invitado a desayunar a Hellen’s, situación que estuvo mil veces mejor que haber seguido con mis planes, de regreso a la casa, mi má habló con la subdirectora y ps le dio el chismesote, ah, pero no me dejó fuera, noo, le dijo “me encontré a 4 niñas, entre ellas mi hija” o seaaaa….. GRACIAS MA!!! todo iba taaan bien, pero se le ocurrió armar pedo, cosa que ps a decir verdad casi no se le da. La verdad no me fue tan mal, digo, no necesitaban reportarme, si mi mamá ya lo había hecho, y en la casa lo único que me dijeron fue lo típico: “si te quieres ir de pinta, avisa” como creen???? eso cambiaría todo, ya no sería divertido, simplemente eso ya no es “irse de pinta”.

Obviamente esto dejo serias secuelas, no lo volví ni siquiera a intentar, hasta la prepa…

Y habiendo pasado algunos años me doy cuenta que cuando uno está puberto o adolescente, cuánta pendejada nos emociona, pero bueno, de este tema estaré hablando después.

6 comentarios:

Cristian Lozano dijo...
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Dan dijo...

Yo me salí de la escuela pero eran como las 11, a ver el partido de brazil, debes saber que mi escuela era el CUDEC, una fortaleza inviolable estando adentro, pero tanto desmadre era que la perfecta de vernos ya sabia, eramos brothers ya, y como sabía que eramos una mafia TOTAL mi equipo de 5 cuates, los 5 primeros de la lista negra ( la lista de "los que iban a correr" ) sabía que estabamos en cero riesgo de salir a los tacos el paisa de tlalne jajaja, regresamos a las 3 hrs solo a recoger nuestars cosas y salir de la escuela, obvio nos despedimos de la maestra, que deverdad no había visto en el mundo maestra tan estricta y militarizada con los demas alumnos pero nosotros ya era como el apoyo, los que estan ya mas arriba, una vez igual no pidió que hicieramos un desmadre en un edificio para inculpar a unos "novatillos del despapaye" y reportarlos una semana para qe pintaranla nueva cafeteria,te digo toda una mafia organizada, como nuestro lema decia, " si vas a ser el desmadre del salon se el mas ca***ón jajajaja" por cierto mi lugar en la lista negra era el 3 nunca pude bajar al krugger del 2 ah y otra cosa qe nos dijo la maestra "en la historia del CUDEC nadie se había salido de la escuela a las 11, no se preocupe maestra nosotros no contamos". kises Maraya ^_^

Dan dijo...
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MoMO dijo...

¡Como! te vaz de pinta, te cacha tu mama, tus amigas son culpadas por el poco tacto de tu madre a la hora de hablar con su hija.


¿que te dijeron despues tus amigas?

Ana dijo...

Jajajajajajaja
ahq mi primaza!!!! jajajajajaja
nah yo nunk me fui de pinta, tuve toooooda la prepa p hacer eso jijiji....
y aun tengo la Universidad pa salirme a donde kiera jajajajajaja
me costo años de dedicación pero gane la confianza de mis padres, pero esta de pelos tu historia se hubieran ido mas lejos!! jajaja

besooos!

Alfredo Padilla dijo...

No se apure, lo bueno de el diario vivir es que a pesar de que pasen los años seguimos haciendo pendejada tras pendejada, según nosotros deacuerdo a nuestra edad claro, mas cuando las canas atacan y los recuerdos afloran, nos atacamos pero de risa...